Este compromiso se puso a prueba en 2020, cuando una gran tormenta causó graves daños a la fábrica de cerveza. En lugar de trasladarse o comprometer la calidad, el equipo tomó la decisión deliberada de reconstruirla en el mismo valle del Valais, utilizando el agua pura y fresca de la montaña que define el terruño y el carácter únicos de la fábrica.
Tras la reconstrucción, Brasserie du Comté siguió invirtiendo en calidad e independencia, entre otras cosas, creando tu propio cultivo de lúpulo y reforzando tu modelo de venta directa al consumidor. Dos años más tarde, la cervecería dio otro paso audaz y lanzó latas impresas digitalmente en colaboración con NOMOQ.
El impacto fue inmediato. Los llamativos diseños y la excepcional calidad de impresión contribuyeron a reposicionar las latas como un formato de envasado de primera calidad, a la altura de las botellas, y favorecieron un rápido crecimiento. La excelencia del diseño fue reconocida con el premio Canette d'Or, y el aumento de la demanda llevó recientemente a la cervecera a invertir en una nueva línea de envasado de alta velocidad capaz de producir más de 4000 latas por hora.
Más allá de la cerveza, Brasserie du Comté también está expandiéndose con éxito en el sector de las limonadas y los refrescos, que ya representan el 20 % del volumen total, lo que abre nuevas oportunidades de crecimiento en línea con la tendencia hacia las bebidas sin alcohol y con bajo contenido alcohólico.



